Psicología de patio y corral.

Oda a la inseguridad

¡Oh Inseguridad¡ Dulce palabra que tanto usamos…

¿Y cómo hacer para obviarte, si todos te sufrimos en mayor o menor medida?


 Esta sensación de echar un pie adelante sin saber del todo cómo es el terreno. Tiene pinta de estable, pero, por si acaso voy a apoyar primero solo los deditos del pie, y luego voy volcando el peso poco a poco.

Pues eso, que es algo natural sentir inseguridad en ciertos momentos, como ante un nuevo trabajo o proyecto, y que la duda conlleve un poco de ansiedad hasta que nos habituamos.
Pero en este artículo no voy a hablar sobre este tipo de sana inseguridad, no no. Voy a hablar de inseguridad como rasgo, como marca personal, como estigma.

Suena cada vez peor, ¿verdad? Muy bien, ya que no es para menos.  
Ahora, abrocharos los cinturones queridos inseguros, que vamos a despegar.
Vamos por partes. ¿De dónde proviene la inseguridad? ¿De qué emoción básica?

La inseguridad proviene del miedo.

 No de un miedo racional (ya aquí hablé sobre el miedo: http://maewes.com/index.php/2019/06/24/el-miedo-buen-amante-mal-marido/ ).
Si no, como la inmensa mayoría, de un miedo irracional. Nada en esta vida es seguro, todo es efímero; la vida es efímera, y los seguros de vida no existen. Ahora estarás mirando hacia un lado con la mano en la barbilla pensando: “¿Pero qué dice esta tía que los seguros de vida no existen? Pues claro que existen. 

A lo que yo te digo: Pues mira no, que no existen, ya que: ¿Cuándo se cobran? (Pausa para la reflexión). ¿Sigues pensando que es correcto llamarlos seguros de vida? (Buenooooo… lo que acaba de insinuar).

 Las personas inseguras temen la incertidumbre, y por lo tanto, temen vivir la vida de forma plena. El estar continuamente alerta de posibles cabos sueltos, les impide relajarse y disfrutar de las cosas, ya que la preocupación por lo que pueda ir mal, está siempre presente en sus vidas generándoles ansiedad. Al igual que hay un punto de sana inseguridad, también hay un punto de sana incertidumbre que hay que aceptar, y que además, es inevitable. El secreto de la salud tanto física como mental reside en el equilibrio.
Otro rasgo común es que  en ocasiones tienen un excesivo apego por las cosas materiales. Si pensamos en el colchoncito este del que solemos hablar para referirnos al hecho de tener unos ahorrillos por si las moscas, para una persona insegura no hay colchón lo bastante grueso y mullido que amortigüe su miedo a no tener suficiente. Esto se debe a que su sensación de carencia es originada por un miedo inconsciente, y como ya he comentado, irracional.
Para ellos siempre está presente la posibilidad de que puede pasar algo que les haga perder todo, o necesitar más de lo que tienen por algún motivo. En resumen:

 Sensación de no tener suficiente.

 También se suele dar dependencia emocional hacia otras personas: Pareja, familia, amigos. Nunca tienen bastante apoyo. Tal como la describe  Schaef: “La dependencia es un estado en el cual suponemos que alguien o algo exterior va a cuidar de nosotros porque no somos capaces de hacerlo nosotros mismos. La persona dependiente confía a otros la satisfacción de sus necesidades emocionales, psíquicas, intelectuales y espirituales.”
Hemos de pensar que el problema de la inseguridad, se basa en una sensación de carencia interna para poder entender este rasgo de personalidad. Ya pueden tener todo el dinero del mundo, la pareja más fiel y leal, el trabajo más estable, que ellos, estarán centrados en eso que les falta o podría fallar.
En posteriores artículos seguiré hablando sobre como es el trato con personas inseguras en las relaciones. Y más importante aún, sobre cómo ayudarte a ti mismo/a si este es tu caso y sufres la inseguridad en carnes propias. PAZ Y AMOR.

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