Psicología de patio y corral.,  Uncategorized

La inseguridad. Soy inseguro/a, luego aparento lo contrario.

La inseguridad. Capítulo tercero, o la fabulosa fábula de Paco “El cachas”.

Antes que nada, y como no me canso de ahondar en hacer mis explicaciones lo más explícitas que me sea posible, disculpadme la redundancia. Veamos qué factores tienen en común las personas inseguras en general, tanto si son conscientes de ello como si no. La inseguridad se puede definir como una dificultad para: elegir, tomar decisiones, confiar, a la vez que se da un sentimiento de duda constante ante si lo que hemos hecho o dicho es acertado o no. La inseguridad produce sensación de nerviosismo, o ansiedad asociada a diversas situaciones. Una persona insegura no tiene confianza en sí mismo ni en sus capacidades, y tiende a pensar que los demás le van a fallar, y que al mismo tiempo, ellos van a fallar a los demás. De acuerdo, hasta aquí todos hermanos.

Ahora, las diferencias en la manifestación de este rasgo dependiendo de si el mismo es consciente o inconsciente, pueden llegar a ser casi opuestas.

Cuando es inconsciente se suelen dar lo que se llaman conductas compensatorias, y para explicar esto voy a poner un ejemplo de lo más majo, en el que nos va a ayudar nuestro amigo Paco.

Paco hoy acude a su primer día de trabajo en una empresa de “tralarara”. Le han asignado un cargo bastante digno teniendo en cuenta su nivel de formación y experiencia laboral. Llega a la oficina perfectamente maqueado, y en su primera toma de contacto en grupo charlando con los compañeros se le ve seguro, con porte firme, fanfarroneando sobre sus logros en su anterior puesto de trabajo. La realidad es que Paco lleva días con ansiedad y sin dormir apenas de pensar en su nueva situación, y esto acompañado de  pensamientos catastrofistas sobre todas las posibles situaciones que podrían salir mal.

Aquí divisamos una de las manifestaciones encubiertas de la inseguridad: la fanfarronería. Se trata de una conducta compensatoria, y su finalidad es compensar una carencia disimulándola con su contrario.

Otra de las manifestaciones de inseguridad que vemos en este ejemplo es la paranoia.

Por un lado se da  de forma puntual cuando comienzan sus pensamientos catastrofistas respecto a todo lo que podría ir mal, y por otro de un modo más general, al pensar que ocultar tus verdaderos sentimientos es lo que hace todo el mundo porque si te muestras vulnerable te atacarán. Una paranoia muy típica del “paranoico por inseguridad” es pensar que todo el mundo lo es.

En casos extremos se pueden dar mecanismos compensatorios como  el narcisismo y la agresividad (si pensamos en algunos mandatarios políticos históricos, no nos será difícil ver algún ejemplo de estos casos). Hay personas que esconden tan fuertemente su inseguridad que acaban sufriendo una ilusión de omnipotencia, ya que cuando más fuerte es la negación de la inseguridad, más grande se hace la conducta compensatoria, hasta el punto de que puede llegar a convertirse en una psicopatía.

Pero bueno, si te encuentras ahora ante este texto es porque no eres (al menos todavía) un psicópata, y me alegro de haber llegado a tiempo. Y como esta es la tercera, aunque no última entrega sobre inseguridad, ya que a este tema no cesan de salirle brotes. En la siguiente entrega sobre el maravilloso tema que nos ocupa, miramos a ver que podemos hacer para limpiarnos el ombligo si nuestras pelusillas las produce la inseguridad, en nada nos ponemos al lío. Ve arremangándote…

Si quieres saber que ocurrió en los anteriores artículos sobre inseguridad, aquí están:

https://maewes.com/oda-a-la-inseguridad/

https://maewes.com/inseguridad-capitulo-segundo-versiculo-primero/

Imagen: Paco el día de la cena navideña de empresa.

2 Comments

  • Marianela

    Yo tengo miedo a la profundidad , vamos que el agua me pase de la cintura, y aunque malamente sé nadar no soy capaz de hacerlo, mi mente dice una cosa pero mi cuerpo no se mueve . Me puedes aconsejar…
    explicas las cosas de una forma muy fácil de entender.
    Muchas gracias

    • Maewes

      Hola Marianela preciosa¡
      Miedo a la profundidad…ahí te has dado la clave.
      El agua es el medio que te da la información, y que además simboliza las emociones.
      ¿Que tal llevas la profundidad emocional? Empieza a bucear por ahí y me cuentas a ver que eso que habita en tu fondo marino.
      Un abrazo enorme.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *