Culpable de ser mujer.

 In Emociones

Desde que Eva mordió la jugosa manzana, la mujer no ha dejado de ser culpable de ser mujer. Y es que, digo yo, bien podría haber hecho caso a lo que se le dijo, pero no. Llevada por un impulso irresponsable y egoísta, incapaz ella de sostener sus hormonas, tuvo que hacerlo… arrojándonos a todos del paraíso por siempre jamás.

Esta historia, que parece guardar poca relación con la actualidad, esta guardada y bien guardada en todas las mujeres. Las cuales parecen tener que ir por la vida pidiendo permiso, y sintiéndose culpables por casi cualquier cosa.

Para nosotras esto es tan normal y natural, que no nos damos cuenta, inherente al hecho de haber nacido mujer.

Yo personalmente, he percibido esto en todas las facetas de mi vida, pero cuando se hizo realmente fehaciente para mí, fue desde que me quedé embaraza. Desde ese momento, tienes que soportarlo todo, ocurra lo que ocurra en el embarazo, con buen talante y tranquilidad. Ya sea que alguien intente sacarte un ojo. Todo lo que te suceda, y por tanto lo que sientas, se lo transmites al bebe, con lo cual:

Mujer, culpable serás de todo lo que le pase a tu hijo.

Así que deberás convivir con esta carga psicológica durante todo tu embarazo. Cuidadito con ponerte nerviosa, con tener una emoción negativa, no la cagues otra vez, querida. Que siempre se te dice muy clarito lo que tienes que hacer y aun así, parece que no te enteras.

En este hecho podemos observar otra clara transferencia del cristianismo hacia la sociedad actual. Los niños, al nacer, son bautizados a fin de ser liberados del pecado original. Vamos, por culpa de su madre, que se comió una manzana. Ahora la madre, de otro modo, continúa siendo culpable.

Puede que parezca que estoy diciendo que lo que le ocurra a la madre durante el embarazo es irrelevante para el desarrollo del bebe, y no, no es así. Lo que vive la madre durante el embarazo claro que es percibido en cierta manera por él bebe. Lo que hay que matizar es que aquí hay tres factores en juego que interaccionan durante el proceso: Él bebé, la mamá, y el entorno, y los tres cuentan.

Se nos ha hecho creer que él bebé es un sujeto pasivo, que recibe pasivamente las vibraciones de su madre.

Esto se cree porque el bebé todavía no tiene una historia, ni recuerdos, ni piensa (se supone), por lo tanto el bebé simplemente recibe de su mamá. Dentro de una cultura que cree únicamente en la fuerza del intelecto, se descarta totalmente la posible influencia de un ser que todavía no está dominado por el mismo.

Cuando estaba embarazada de mi primer hijo, hubo momentos que no fueron fáciles de llevar. En la vida los conflictos surgen independientemente de tu estado, no es algo que tengamos capacidad de controlar. Recuerdo, que durante esos momentos de conflicto, yo en lo primero que pensaba era en lo horrible que era que me pasara eso justo en el embarazo. Lo que me estaba sucediendo no era culpa mía,  aun así yo me sentía culpable, ya que estaba harta de escuchar el credo de la madre culpable de todo.

Pero lo que percibí en esos momentos, fue algo muy distinto. Sentí claramente, que lo que llevaba dentro era más fuerte que yo, que tenía su voluntad propia, y que yo no era ni su dueña ni señora, ni responsable de sus elecciones. Yo era su madre, y el mi hijo, pero ni él era yo ni yo era él. Había una interacción entre nosotros, eso está claro, si no yo no hubiese podido percibir esto. Pero en esa interacción yo no era la única con poder de decisión, ni mi voluntad era más fuerte que la suya.

Un tiempo después de que mi hijo naciera, mediante conversaciones sobre el tema, fue una autentica alegría enterarme de que había otras mujeres que habían sentido lo mismo.

Y estoy segura de que muchas más lo sentirían si se dejasen llevar por su intuición, y mandasen a la mierda al dedo patriarcal que nos señala como culpables de ser mujer.

Él bebé aprende lo que necesita aprender mientras está en la barriga de su madre. Y la mamá no tiene porqué sentirse culpable por lo que este sintiendo o pasando durante el embarazo. Ya que, como todo el mundo, lo está haciendo lo mejor que sabe. Lo que debe hacer en ese momento es no dudar de ella misma. Sea lo que sea que ocurra durante el embrazo, será lo mejor para evolución personal tanto de la mamá como del bebé.

Por otro lado, si observamos el lenguaje social a este respecto, vemos que no es de mucha ayuda. Cuando una mujer queda en estado, tiene que pedir un PERMISO DE MATERNIDAD. ¿No sería más noble llamarlo por ejemplo, derecho a la maternidad? Las palabras y el modo de utilizarlas son un medio de manipulación subversiva, que bien domina el que lo usa. Y si este hecho no os resulta relevante, simplemente pensad un momento en la diferencia entre pedir permiso, y solicitar un derecho. A ver si tras pronunciar una frase o la otra se os queda igual el cuerpo.

Ojo, no es que yo tenga nada en contra de la iglesia, al contrario, me gusta le teología, y la historia de Jesús me parece muy bonita. El problema llega cuando se usa algo con tanta influencia social con fines propios; ya que así como el hombre propone y dios dispone, dios dispone y el hombre manipula.

Para terminar, te voy a contar un ejercicio que puedes practicar si surge algún conflicto durante tu embarazo, que te preocupe pueda ser estresante para tu bebé.

Si surge cualquier conflicto durante el embarazo, comunícate con tu hijo.

Esto me lo recomendó un conocido, que aunque es médico no ejerce de modo tradicional, se dedica a la medicina alternativa. Sinceramente, es el mejor consejo que me dieron en mi primer embarazo, y en el segundo lo he comenzado a poner en práctica desde el principio. Como he dicho, durante el embarazo no podemos evitar que surjan conflictos, o puede que simplemente estemos más tristes o emotivas debido a los cambios hormonales. Cuando ocurra esto, en lugar de darle vueltas en la cabeza pensando como pueda afectar a tu hijo, habla con el y explícaselo. si discutes con alguien o te llevas un disgusto, le puedes decir a tu hijo:

Mamá está nerviosa, pero esto no tiene nada que ver contigo. A los adultos nos suceden estas cosas, y a veces hay que discutir para solucionar los problemas. Tu lo comprenderás cuando seas mayor. Ahora no te tienes que preocupar por nada, porque te queremos mucho y estas cuidado y protegido. 

Esto no es más que un ejemplo, tu simplemente dile lo que sientas y como lo sientas. Explícale lo que sea que te suceda como si fuese un niño que ya entiende. Verás que si lo haces, creas o no en esto, tu te sentirás mejor y llevarás mejor la situación después de haberlo hecho.

 

Imagen: Engin Akiurt

Si te ha gustado comparte
Share on Facebook
Facebook
Recent Posts

Leave a Comment

Start typing and press Enter to search

Educación emocional