La piedra de Sísifo

Bailad Malditos

¿Qué ocurriría si bailásemos de verdad? Hagamos la prueba… ¡Música maestro¡ Ahora fluye, venga, fluye y verás que a gustito te quedas. Como dicen Calle 13 en Cuando los pies besan el piso: “Baila como si te estuvieran picando un millón de abejas, muévete como si en ti se hubiesen mezclado mal los cromosomas”.

Sé que cuesta ser libre cuando llevamos todo la vida siendo nuestros esclavos. Pero sigamos intentándolo, que así es como se consigue. Vamos, que no te ve nadie. Esto no es una danza de cortejo, olvida tus formas y los ojos ajenos, aquí no hay trucos que valgan. Eres vedad en movimiento, y no puedes hacer nada que te esconda de ti mismo. Arroja tus demonios a la hoguera, que es dónde quieren estar, ¿o acaso pensabas que les gusta estar contigo?

Tras esta distensión abdominal voluntaria que me acabo de marcar, hablemos un poquito más sobre el baile. Antiguamente se bailaba para invocar a la lluvia, para agradecer a la tierra, para conectar y comunicarnos con la naturaleza, para espantar demonios, y después…

Apareció la danza,

adecentando el baile, transformándolo en algo recatado y controlado y normatizado. Danzar, significa moverse de un lado a otro básicamente.

Pero el significado etimológico de baile es: Arrojar desde. Uauuu…sinceramente me eriza el vello esta definición.

Comparando ambos significados, es fácil ver que hablamos de dos cosas, que aunque tienen mucho en común, son totalmente diferentes. La danza es arte, una experiencia estética. Lo más importante es acompasar bien los movimientos, ejecutarlos en la forma exacta, sin salirse de la norma. Ya sabemos todos requetebién, que los que se salen de la norma, los libres, los que bailan, están locos. Lo correcto es danzar.

Que será será, que hace que nos atraigan más algunos tipos de danzas.

Algo que tienen en común todos los tipos de danza, es que todos expresan emociones en una u otra forma. ¿Y si en realidad, la gente, principalmente durante la adolescencia, se acerca a un tipo concreto de danza según sus necesidades de expresión emocional? No es difícil percibir la rabia desatada en un concierto punk. Tal vez incluso los más punk, necesiten estereotipar sus movimientos para salirse de la norma pero dentro de otra norma. Ya que incluso lo insurgente, si se agrupa, se convierte en estereotipo, se convierte en danza.

Menciono la adolescencia, porque es la etapa en la cual normalmente el baile se convierte en una actividad habitual. Los fines de semana se sale, se bebe, y se baila. Todo ello en un entorno controlado, y generalmente de noche. Esta costumbre guarda una cierta similitud con el modo antiguo de bailar. Entonces también se trataba de un ritual que se hacía en grupo, y se tomaban estupefacientes naturales para entrar en contacto con los dioses. La diferencia es que, entonces los movimientos eran una libre expresión de la persona. Ahora, la expresión libre es prácticamente un sinónimo de locura, los libres están locos.

¿Ángeles o demonios?

En mi opinión, tanto los demonios que se intentan espantar con el baile, como los dioses que se invocan, están dentro de nosotros. Son nuestras propias emociones y potencialidades clamando por ser expresadas. Y de forma intuitiva, desde el origen de los tiempos, el ser humano ha conocido esta técnica. Como dice Alice Walker en su último poemario: “Hard Times Require Furious Dancing”. Vendría a ser algo como: “Los tiempos duros requieren bailes salvajes”. Creo que el título de este libro resume a la perfección el tema sobre el que estamos hablando.

Ante la rabia ¡Bailad malditos!

Ante la tristeza ¡Bailad malditos!

Ante la pérdida ¡Bailad malditos!

Ante la alegría ¡Bailad malditos¡ ¡Bailad malditos! ¡Bailad malditos¡

 

 

 

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