Los arquetipos.

 In Arquetipos

Los arquetipos en psicología son esos famosos «patrones» de comportamientos que conforman nuestra personalidad.

Carl. G. Jung fue el primer psiquiatra en explicar el funcionamiento de los arquetipos en nuestra psique y también en la sociedad.  Los arquetipos provienen del inconsciente colectivo y se van modificando según la cultura o sociedad en la que vivimos. (Por ejemplo: No encontraremos los mismos arquetipos en una tribu indígena que en la sociedad occidental)

No obstante, la comprensión de que es un arquetipo es un tema arduo de explicar si usamos términos «Junguianos». Carl. Jung se movía como pez en el agua en el mundo abstracto, y sus escritos se comprenden más desde la parte intuitiva que desde la lógica.  Por lo cual voy a intentar simplificar y hacer lo más visual posible este concepto:

Imagina que te colocan un espejo delante y en el ves tu reflejo, pero también te ves a ti misma/o en pequeñas imágenes alrededor haciendo varios papeles diferentes.  Papeles que sin darte cuenta interpretas a diario dependiendo de la situación.

Por decirlo de una forma entendible, estos actores que viven en nuestro interior son los arquetipos.

Aunque es un tema que puede parecer complejo al principio, su descubrimiento es una herramienta estupenda para hacerte consciente de tus patrones de comportamiento, detectarlos y transformarlos. Mediante el conocimiento de tus arquetipos descubrirás porque siempre te ves metida/o en los mismos círculos de actitudes, pensamientos, emociones… y por más que lo intentas no consigues cambiarlos.

Un poquito de historia sobre el conocimiento de los arquetipos.

Platón fue el primero en elaborar una teoría sobre este fenómeno; llamaba a los arquetipos formas o ideas. Definió el mundo de las ideas del siguiente modo:

El mundo de las ideas es un mundo inmaterial, eterno, inmutable e indestructible. Es el mundo en el que encontramos la verdad, las ideas, que hacen que existan las cosas que percibimos.

Lo más curioso (y a mi parecer interesante) de esta teoría, es que para Platón el mundo real no es el que nosotros vemos y somos capaces de percibir. Si no otro mundo que sustenta y da forma a este que conocemos, que es el mundo de las ideas. Esta teoría de platón a mi parecer, concuerda bastante con los últimos descubrimientos en física cuántica,  según los cuales somos nosotros mediante nuestras proyecciones mentales quienes generamos nuestra realidad.

Carl. Jung describe los arquetipos como “Un conjunto de estructuras psíquicas universales que subyacen en toda experiencia y comportamiento humanos”.

Otro maestro que también realizó grandes descubrimientos respecto a los arquetipos fué  George Gurdieff, quien mas o menos a la par que Jung (curiosamente) elaboró una teoría basada en arquetipos (eneatipos) que se denomina eneagrama. El gran valor del eneagrama reside en su practicidad y eficacia a la hora de abordar y desenmarañar tanto la «personalidad» individual como los fenómenos sociales.

Un factor común a tener en cuenta si queremos comprender de que se tratan los arquetipos, es el siguiente:

Se trata de patrones encubiertos (alojados en el inconsciente) que se manifiestan en nuestras actitudes. Muchas veces, se trata de patrones que los demás detectan fácilmente en nosotros pero de los que nosotros mismos no somos conscientes. Se podría decir que los arquetipos son esa «paja» que detectamos a diario en el ojo ajeno, y también esa viga que no vemos en el propio. Los individuos los manifestamos de una manera particular mediante un mecanismo automático que no está bajo nuestro control. Este el motivo por el cual no somos conscientes de ellos.

Imagina que en tu cerebro hay un botoncito para cada uno de los arquetipos que posees en tu inconsciente personal. Dependiendo de la situación activaras un botón u otro. ¿Con que fin? Pues con el fin de sobrevivir, de adaptarte, de conservar tu seguridad, de ser aceptada/o por el grupo.

Algo que debemos tener siempre muy presente cuando estemos trabajando sobre nuestros arquetipos:

Fueron creados por nuestro inconsciente para dar forma a nuestra personalidad, y ayudarnos a adaptarnos al medio.

Aunque según empecemos a reconocerlos nos parezca que son nuestros peores enemigos, incluso podemos verlos como pequeños seres dentro de nosotros que literalmente “nos joden la vida”.

El funcionamiento de los arquetipos en nuestra psique se viene a dar de la siguiente manera: recibimos un estímulo o tenemos una experiencia, y automáticamente, salta uno de estos botones activando un arquetipo. Dependiendo de nuestras experiencias pasadas saltará uno u otro. Y dependiendo de nuestro temperamento o del momento en el que estemos, lo hará de una forma más sutil, o cual bomba de relojería.

El objetivo del trabajo personal con arquetipos, es que por medio de detectarlos tengas conocimiento sobre qué se activa en tu mente, como, y para qué. Así también, tendrás más control sobre lo que creas físicamente (tus reacciones, actitudes, tu forma de relacionarte, etc).

Si  los estudias un poco, puedes descubrir cosas tan fascinantes como que eso que no te deja conseguir el trabajo que quieres, o hacer ese viaje que te gustaría, es tu arquetipo saboteador. O que eso que te mantiene en una relación insatisfactoria, es tu arquetipo de la prostituta.

¿Te gustaría entender estos patrones inconscientes para no tropezar una y otra vez con la misma piedra?

Tenemos un sinfín de arquetipos flotando en el imaginario colectivo, que se van actualizando según cambian los tiempos. Cada uno de nosotros hemos ido “adoptando” los que nos convenían en cada momento. Estos arquetipos, también han ido cambiando en el transcurso de los tiempos. Como toda función orientada a la supervivencia y a la adaptación, lo que se sirve continúa, y lo que no desaparece. Por ejemplo, en tiempos de las cavernas, los arquetipos eran otros, la mayoría de los cuales hoy se han ido extinguiendo.

Por otro lado, según se va transformando la cultura van apareciendo otros nuevos.  Existen arquetipos que sólo se dan en determinadas culturas o razas, etc. También hay varios movimientos que los usan en sus terapias y herramientas de autoconocimiento.

Como ves hay muchísimo más que hablar sobre los arquetipos, por lo cual esto no es más que un brevísimo resumen sobre su funcionamiento y razón de existir.

Si quieres saber más sobre arquetipos te recomiendo que empieces por los 4 arquetipos de la supervivencia. Cuatro queridas criaturitas que todas y todos los habitantes de la cultura occidental  TRAEMOS DE SERIE en el momento presente.

 El niño, el saboteador, la prostituta, y la víctima.

 

¡Paz y amor!

Imagen: Max Bender

 

 

 

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Arquetipo del niño.